La Leyenda

Narraciones...

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Mensaje por DarkRose el Dom 2 Ene - 15:41:25

La luz murió poco a poco, mientras el sol desaparecía en el horizonte, hacia frió y apenas un poco de viento. En las afueras de la ciudad, en un centenario cementerio, entre mausoleos y tumbas se reunía un pequeño grupo de vástagos. Peter, el viejo Brujah, Ike su ahora mano derecha y Walter. Los tres vástagos se saludaron en silencio, para luego caminar a paso lento. Peter entonces se detuvo frente a un viejo mausoleo, que el tiempo y la fuerza de los elementos se habían encargado de deteriorar, antiguas esculturas de Ángeles podían verse, cubiertas de musgo, algunas ya perdiendo su forma al romperse con el pasar del tiempo. Peter saco una gran llave de hierro forjado, el color semioxidado del metal y el fino labrado del trabajo en ella delataba su antigüedad. Con un simple gesto, Peter introdujo la llave en la herradura de la pesada puerta de madera y despues de dos giros se escucho un leve chasquido que lo acompaño el crujir de la puerta al abrirse. Dentro el lugar estaba lleno de polvo, el descuido de siglos podía hasta olerse en el aire, Ike y Walter se apresuraron a prender unas cuantas velas que se posaban en finos candelabros de plata. En el centro del lugar un Sarcófago de piedra, casi sin esfuerzo Peter empujo la pesada piedra rectangular que cubría el mismo. Dentro de este pudo verse ahora entonces a un hombre. Este abrió sus ojos y tosió un poco cuando el renovado aire entro en sus pulmones.

- Bien has sobrevivido a un día de entierro . . . esto es prometedor Alexander, muy prometedor- dijo Peter mientras lo ayudaba a levantarse.

Una vez fuera del sarcófago Alexander estiro sus brazos y dio un profundo respiro, el aire rancio que había respirado durante todo un día lo había endormecido y ahora el nuevo aire le daba fuerzas.
Sin hablar Peter y los otros dos vástagos comenzaron a caminar nuevamente, ahora dirigiéndose a una pequeña colina donde crecía un viejo árbol, a los pies de este había un pozo de gran profundidad. Alexander miro al cielo, la luna llena iluminaba sus pasos. Todo lo hecho en su vida lo había llevado a este momento, todo . . . pero aun así porque sentía ese hormigueo en su estomago. Estaba nervioso? Como un virgen ante su primer acto sexual? Entonces sonrió, no había hecho tan mal su primera vez, porque esto seria nada diferente? . . .
Una vez al borde del pozo, todos se detuvieron y antes de que el humano pudiera reaccionar, Ike y Walter lo apresaron. Peter sin perder un segundo, se abalanzó al humano y clavo sus colmillos en su yugular. Bebió de el hasta casi quitarle la vida, entonces fue que Walter dejo de sostenerlo para morderse su propia muñeca, el preciado liquido carmesí comenzó a brotar como un río de vida. Walter llevo su muñeca los labios sedientos del moribundo y este comenzó a beber. Tímidamente al principio, pero con cada sorbo nueva vida llenaba su cuerpo y comenzaba a succionar mas ávidamente. De pronto Walter quito su muñeca, dejando a un sediento Alexander que ahora comenzaba a retorcerse de dolor. Ike entonces lo tiro al pozo, los tres vástagos miraban como el mortal comenzaba su cambio a la inmortalidad, la agonía del cuerpo muriéndose y de la nueva sangre haciéndose dueña de cada fibra de su ser. Entonces los tres tomaron cada uno una pala y comenzaron a tapar el pozo donde ahora se retorcía Alexander. Tardaron poco en hacerlo y una vez hecho los tres comenzaron su marcha fuera del cementerio. Estaba hecho ahora solo faltaba esperar, si el nuevo vástago era fuerte excavaría su camino fuera de su tumba y así reclamaría su lugar entre los Brujah, sino pasaría una eternidad acompañado de sus propios llantos . . .

Lejos de allí en la ciudad, despertaba Ángela. La noche anterior había hablado con las hermanas y estas habían estado acuerdo en ayudarla. Recuperar el alma que poco a poco era consumida por la bestia del Vástago que ahora había tomado control de su cuerpo no seria fácil . . . nada fácil, habían afirmado. Pero a cambio de un pequeño trueque ellas tratarían de rescatar a Slade. Ángela debía ahora encontrar la forma de arrancarle el corazón a un antiguo . . . ya que este era el precio a pagar. Pero quien? Matar a otro vástago estaba prohibido y ya demasiados problemas había enfrentado referentes al tema. No quería que esto fuera razón para otro conclave u otra posible guerra entre clanes . . . quien entonces? Lo había estado pensando durante toda la noche anterior y no podía llegar a una posible víctima que no cause un completo desequilibrio en el ya frágil equilibrio de la ciudad. Una nueva noche comenzaba y el tiempo de Slade corría corto, necesitaba encontrar una respuesta rápido.
Termino de cambiarse y se dirijo a la puerta de su departamento, al pasar por la pequeña sala de estar vio sobre una mesa el retrato del excéntrico Alexander. Le costaba admitirlo, pero lo extrañaba. Aquel mortal amoral y de oscuras costumbres, había sido un verdadero migo para ella y hasta un soporte en sus momentos mas débiles. Esa noche era la noche, ella lo sabia . No podía siquiera pensar el posible sufrimiento que Alexander tendría que enfrentar. Sin darle mas tiempo al asunto, tomo las llaves de su Jeep y salio del departamento a toda prisa, debía encontrar ese antiguo al que arrancarle el corazón . . .

Angela detubo el Jeep, miro al espejo retrovisor y encontro sus ojos. Estaba preocupada, cansada y se sentia defraudada por aquellos que alguna vez habia admirado. Pero no podia dejarse llevar por esos sentimientos ahora, necesitaba ser fuerte, necesitaba mantener la calma y buscar la forma de salvar lo que quedaba de Slade. Bajo del Jeep y a paso apresurado cruzo la calle, dirijiendose a “Witches” el bar de Monzerrat. Al entrar varios hombres se detuvieron a mirarla y los mas osados a guiñarle un ojo, cualquier otra noche Angela les hubiera seguido el juego, pero no esa noche, no estaba de humor. Sin perder tiempo se acerco a la barra y saludo al Barman de turno. Pregunto por Monserrat y este le señalo una puerta. Angela conocia el camino, tras la puerta una escaleras de madera que se quejaban a cada paso, poca luz y el caracteristico aroma de tabaco, alcohol y polvora. Llego a una segunda puerta, estaba entre abierta, dejano escapar un haz de luz. Timidamente se asomo a la abertura, alli sentada tras un gran escritorio Monzerrat, ella levanto la mirada y sonrio.

- Adelante Angela, sabes que eres bienvenida aquí . . .
- Gracias- Respondio Angela y entro a la habitación.

Monserrat hizo un gesto para que Angela tomara asiento, acto seguido estiro sus manos por ensima del escritorio

- Dame tu manos Angela- ella lo hizo timidamente - veo que estas angustiada . . .
- No se que hacer Monzerrat- Angela respondio, su voz se entrecortaba – se esta muriendo y nadie quiere ayudarlo, siento que soy la única que le importa lo que esta sucediendo y que yo sola no puedo contra todo este mal . . .
- Tranquilizate veamos que nos dicen las cartas . . .

Monzerrat entonces solto las manos de Angela y con moviemintos pausados tomo un mazo de cartas y comenzo a mezclarlas. Angela seguia atenta cada moviemiento, la manos de Monzerrat eran bellas, delicadas y se movian como en una danza. Cuando dejo de mezclar el mazo, Monzerrat poso las cartas en la mesa y las empujo hacia Angela.
- Haz el corte, dijo Monzerrat para luego sonreir, recuerda porque estas aquí y cuanto lo amas . . .

Angela apoyo su mano sobre el mazo y entre cerro sus ojos, podia ver el rostro de Slade, su sonrisa, su mirada. Imágenes de su tiempo juntos en las hermosas playas de La Polinesia . La emocion casi la hace llorar, se sentia tan sola, finalmente corto dejando al maso separado en dos grupos. Monzerrat entonces tomo el monton a su derecha y una a una las comenzo a dar vuelta en la mesa formando un circulo y una cruz en el medio, para luego contemplar el diseño en silencio. La ansiedad comenzo a apoderarse de Angela nuevamente, la espera la estaba matando.

- Bien . . .-comenzo Monzerrat- las cartas hablan de viejas amistades que vuelven a reunirse, también hablan de aliados en las sombras, asi que no estas tan sola como crees estarlo . . . y finalmente Angela las cartas hablan de que existe mas de un camino al que puedes seguir y aunque la muerte puede que te acompañe, quizas no sea necesaria si descubres que un corazon puede entregarse de mas de una forma . . .


Arielle desperto en su nuevo loft, camino semidesnuda por el piso de mármol color marfil hasta el interruptor que levantaba las pesadas persianas de hierro que Michel le habia hecho instalar. Poco a poco la hermosa vista que ofrecia aquel vental fue apareciendo y Arielle la miro una vez mas maravillada, las oscuras aguas del rio reflejaban las miles de pequeñas luces de la ciudad y en lo lejos la arquitectura hermosa del Big Ben, se erguia desafiante en la noche. Arielle contemplo la vista casi en un transe, podia quedarse alli horas. El sistema de sonido se prendio a la hoa indicada y la musica de una de las nuevas bandas favoritas de Arielle comenzo a escucharse, esto la quito de su ensueño, sonrio amaba aquella cansion! A paso ligero y casi infantil se dirigio hacia el gran baño, era hermoso mármol, hierro y madera se mezclaban en formas delicadas de estilo mediterraneo, se acerco hasta un gran yacuzzi y abrio el agua para llenarlo, tiro unas cuantas sales de baño en el interior y mientras esperaba que el agua llegue al nivel deseado jugaba con la espuma que se producia. Finalmente entro al agua y un escalofrio de placer recorrio su cuerpo cuando la calidez del agua la envolvio, como un amante anhelado. Luego de un largo impaz de relajacio, cuando ya el agua comenzaba a enfriarse se retiro del agua y cubrio su cuero con un gran toallon de finas fibras que era suave y a la vez abrigado. Camino por su departamento dejando huellas de agua tras de si hasta donde se encontraba su gran closet, un espejo de cuerpo entero y un gran numero de luces que la iluminaban de todo angulo. Dejo caer su toalla y se contemplo desnuda frente al espejo, apenas visible para el ojo vampirico vio la marca de donde habia sido estaqueada por la amante de su sire. Esto la lleno de colera por un segundo, porque habia enviado a tal mujerzuela a buscarla? Amaba a su sire aunque odiara reconocerlo, pero no podia siquiera comenzar a pensar perdonarlo. El sonido de su celular, la sobresalto rapidamente lo tomo y se fijo quien la llamaba. Era Michel. Ella respondio.

- Estas lista hermanita?- pregunto Michel con cierto sarcasmo en su voz
- No estoy tratando de decidir que ponerme – respondio Arielle, casi riendo
- Ok … entonces te espero en Digital- el desfile va empezar en una hora asi que mejor desidite pronto . . . por cierto Daril va estar alli.
- Esta bien, no me molesta su presencia- mintio rapidamente Arielle
- Ok te veo entonces . . . ciao bella
- Ciao caro . . .

Arielle dejo el celular y volvio a mirarse en el espejo. En su mente la marca parecia volverse cada vez mas visible . . .

- a ver que me pongo?- dijo en voz alta como esperando que llegue una respuesta, sacando su mirada de la marca . . .
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